Hace 170 años, moría en Boulogne sur Mer el General Don José de San Martín.

 

El 17 de agosto se cumple un nuevo aniversario del deceso del General San Martín, el Libertador de América. En Argentina se le reconoce como el “Padre de la Patria”. En Perú, se lo recuerda libertador de aquel país, con los títulos de “Fundador de la Libertad del Perú”, “Fundador de la República” y “Generalísimo de las Armas”. En Chile su ejército lo ha destacado con el grado de Capitán General.

El General José de San Martín tenía 72 años cuando murió repentinamente. Fue el 17 de agosto de 1850, al lado de su hija, de su yerno y sus nietos. Dejó este mundo en la casa de Boulogne-sur-Mer, Francia, donde vivió sus últimos años.

En 1814, fue nombrado gobernador de la intendencia de Cuyo, con sede en Mendoza. Allí comenzó los preparativos para la campaña al Perú.

En 1817 realizó su mayor proeza y la más grande de la historia: el Cruce de los Andes con su ejército. Así inició la conquista anhelada.

Tras comandar las batallas de Chacabuco y Maipú, logró la independencia de Chile de la Corona de España. Fue por más: dio un revés estratégico contra el enemigo en Lima y atacó el epicentro del poder español. En 1821 liberó a Perú.

En 1825, José de San Martín escribió una lista de consejos dirigidos a quien quedara a cargo de la crianza de su única hija, Merceditas, de entonces de 9 años.

Allí, el prócer vuelca los ideales que tenía para que fuera educada y se destaca el deseo de que la niña fuera sensible y respetuosa con el prójimo.

1- Humanizar el carácter y hacerlo sensible aún con los insectos que nos perjudican. (Laurence) Stern​ ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: «Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos».

2- Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira.

3- Inspirarle una gran confianza y amistad, pero unida al respeto.

4- Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.

5- Respeto sobre la propiedad ajena.

6- Acostumbrarla a guardar un secreto.

7- Inspirarle sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.

8- Dulzura con los criados, pobres y viejos.

9- Que hable poco y lo preciso.

10- Acostumbrarla a estar formal en la mesa.

11- Amor al aseo y desprecio al lujo.

12- Inspirarle amor por la Patria y por la Libertad.